Peppa Pig vs. Las Tortugas Ninja

Si fueras por la calle y te encontraras enfrente del Oxxo a Peppa Pig agarrándose del chongo con las tortugas ninja ¿a quién le apostarías? Obvio a Peppa (es la cerda más ruda de todas). Pero ¿si cambiamos el contexto?, si nuestra apuesta se basara en cual de ellos tiene mejor calidad de diseño y animación ¿por quién votarías? En gustos se rompen géneros y habrá quien diga que uno o el otro, pero lo que hoy ponemos sobre la mesa es que a pesar de su alto nivel de abstracción y forma sencilla, todos vemos en Peppa una cerdita, pero alguien podría decir qué es esto?

Tortuga? Ninja? Adolescente?
Tortuga? Ninja? Adolescente?

“Una tortuga mutante ninja adolescente, ¡obvio!” dirán, y sin poner en duda la calidad de render y postproducción que conllevó hacer a este personaje, desde nuestro punto de vista no refleja lo que debería.

El siguiente es un ejemplo de cómo puedes humanizar o replicar un ser vivo y no morir en el intento. Dos personajes, ambos basados en un majestuoso orangután borneo, que tuvieron una ejecución muy buena y no hay duda de que logran reflejar la esencia del original; tal vez tengan la misma calidad técnica que nuestra tortuga adolescente pero cada uno conservan a su manera los rasgos clave del modelo y además tienen su propia personalidad.

Orangután real / Maurice de “Dawn of the Planet of the Apes” / King Louie de “The Jungle Book”
Orangután real / Maurice de “Dawn of the Planet of the Apes” / King Louie de “The Jungle Book”

Por ahí se dice que dentro del amplísimo rango de la animación hay un pequeño obstáculo al que llamaremos “La Fosa” del cual muy pocos personajes animados han podido sobrevivir. La teoría consiste en que mientras más se acerque un personaje al “realismo”, más difícil será agradar al público ya que las expectativas de lo real son muy altas; lo real es lo real, y punto. Es por eso que es más fácil encontrar empatía por una pequeña cerda, que no quiere ni pretende ser realista, a creerte esa cara para una tortuga mutante.

Cómo vemos “La Fosa”

Los avances de la animación hoy en día han ayudado a alcanzar un nivel altísimo dónde los pequeños detalles son los que marcan toda la diferencia, y al ver una película, nuestro cerebro debe evaluar muchos factores para determinar qué tan real o no es algo, y además de la semejanza física, uno de esos factores –el más importante según nosotros– son las llamadas microexpresiones. Una microexpresión es algo que hacemos todos y cada uno de los días sin buscarlo, son esos pequeños y cortísimos movimientos que hacen nuestros músculos de manera involuntaria y que percibimos inconscientemente en los demás, de los que generalmente carecen los personajes y hacen que las animaciones tengan ese toque distante o ajeno que no nos permite sentirnos identificados con ellos del todo.

Este es un ejemplo de cómo se ve un parpadeo humano, ¿notan cómo ese pequeño músculo debajo del ojo se contrae y relaja al abrirse el ojo? Y ¿cómo se contrae ligeramente la pupila?, el siguiente ojo es el de Neytiri, la protagonista de la película de Avatar, y se puede ver cómo replica casi a la perfección el movimiento. Después tenemos a Mike Wazowski y su bello ojo de bebé y después esa forma que parece óvulo es el ojo de Peppa.

En fin, no hay bueno ni malo, todos tienen diferentes estilos y cada uno es bueno en lo suyo. Además a una buena trama no la mata nada, una película puede ser buenísima aunque al protagonista se le vaya el ojo chueco o no se le dilaten las pupilas.

Sin embargo, no está de más conocer esos pequeños detalles que nos ayuden a juzgar mejor la próxima película que veamos, y saber en qué fijarnos si es que dudamos si es un personaje real o pura computadora y que Peppa Pig siempre gana.

Para terminar les compartimos un video. ¿Cuál personaje es generado por computadora y cómo lo saben? (haciendo a un lado el hecho de que ya había fallecido cuando se hizo el comercial)

www.youtube.com/watch?v=gx9eDoS76LM

No.2 Serie: Relación Cliente-Estudio. Panorama actual.

En el post anterior de la serie “Relación entre cliente y estudio” recomendamos algunos libros que exploran cómo es y cómo puede fortalecerse la relación entre estudio y cliente. A lo largo del año iremos leyendo los libros recomendados y semana con semana publicaremos algún aprendizaje. Todo esto, a partir de la semana que entra (al menos a eso le tiramos). Para esta publicación nos gustaría escribir acerca de las deficiencias que, en nuestra experiencia, vemos actualmente.

La relación está fundamentada en un profundo desconocimiento

Ni los clientes saben bien a qué nos dedicamos o para qué somos buenos, ni las personas de la agencia solemos investigar bien qué puesto tiene nuestro cliente, qué objetivos tiene como persona dentro de la empresa, y el lugar del proyecto en cuestión dentro de su gran objetivo personal. La relación se queda, como la de la compra de unos tacos en la esquina, en mera transacción. ¿Por qué no preguntamos más?, ¿Por qué no dedicamos más tiempo al principio a entender en dónde está parado cada quién? Entender qué queremos del proyecto, qué fortalezas tenemos, qué trayectoria profesional. 

La relación está fundamentada en desconfianza

Producto de lo superficial de la relación, el desconocimiento se traduce en desconfianza. Tanto cliente como estudio dudan de las capacidades del otro, negando así, la expectativa de que el otro tenga algo que aportar. Los creativos piensan que el cliente no sabe nada de diseño, no tiene ojo, no tiene gusto. El cliente asume que el estudio no considera el impacto comercial, el costo, tiempo, o las limitantes de logística y producción. ¿Por qué se queda cada uno en su trinchera? Creemos que es obligación de ambas partes salir del área de confort y empaparse de conocimientos del otro lado. Todo cliente que compre diseño debería leer revistas de diseño. Todo creativo debería leer acerca de estrategias comerciales y de procesos corporativos. 

La relación está llena de micro-dirección

O como dirían los gringos micromanagement. Clientes que dictan diseño. Clientes que contratan a un estudio para decirles qué hacer, en dónde poner elementos y que colores utilizar. Creativos que obedecen. A falta de capacidad de poner un discurso más elevado en la mesa, los creativos acaban acatando ordenes. ¿Por qué no sabemos pedir brief? ¿Cómo podemos convertir la sesión de brief en una sesión de trabajo en donde se explora el objetivo de comunicación, la problemática a resolver y dejamos de tomar comanda?

En resumidas cuentas, creemos que tenemos mucho que aprender ambas partes. Esperamos que esta serie resulte de interés a creativos y clientes. En [BAMF] queremos elevar el discurso de la creatividad y los estándares de trabajo, pero sobre todo, nos encantaría trabajar en colaboración con los clientes y que la relación fuera de crecimiento mutuo. En donde cada parte pone lo suyo para un proyecto exitoso.

Esperamos que esta serie nos llene de ideas, estrategias y herramientas para ser creativos más comerciales, más corporativos, y que los clientes sean, más proactivos, más eslabón de proceso. Menos dictado, menos comanda, más colaboración. 

 

Serie: Relación entre el cliente y el estudio

A lo largo de nuestras carreras, hemos visto que suele ser más complicado manejar la relación entre el cliente y el estudio, que el trabajo creativo por sí mismo.

Nos parece pertinente, tanto para creativos como para clientes, explorar la relación de trabajo entre el estudio y la marca, para no solamente minimizar dificultades, sino, realmente, construir relaciones que agreguen valor al proyecto.

¿Es posible que aprendiendo a comprar diseño y a escuchar al cliente, los proyectos creativos suban de nivel? ¿Es posible que nuevas y mejores prácticas de trabajo entre estudio y cliente resulten en mejores marcas?

Estamos seguros que sí. En nuestra búsqueda por encontrar cuáles son estas prácticas, en los siguientes meses, nos enfocaremos a leer y escribir del tema, con la esperanza de que nuestros lectores (diseñadores y clientes), elevemos la relación de trabajo y podamos así crear cada vez mejores resultados para las marcas (que al final, es lo que ambos buscamos).

En este artículo, además de introducir el objetivo de la serie “La relación entre agencia y cliente”, les presentamos la lista de libros que encontramos, en la que basaremos muchos de los contenidos.

  1. What Clients Really Want (And The S**t That Drives Them Crazy): The Essential Insider’s Guide for Advertising Agencies on How Account Management Can Create Great Client/Agency Relationships, de Chantell Glenvillee79c4350d4a99abd3dca0a845070caaf51b1495d_860
  2. The Art of Client Service: The Classic Guide, Updated for Today’s Marketers and Advertisers, de Robert Solomon

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  3. How to Get the Best Creative Work From Your Agency, de Nancy L. Salz

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  4. Client Agency Relationship, de Nicole Lorat

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5. Agency Mania: Harnessing the Madness of Client/Agency Relationships for High-Impact Results, de Bruno Gralpois

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6. Clients from Hell: A Collections of anonymously-contributed client horror stories from designers, anónimo

Este, la verdad, para parar las antenas y reír (o llorar?) un poco.

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Para los que quieran leer más de branding y cómo llevar una agencia, además de la relación con el liente, esta lista está muy completa. Tenemos y hemos leído varios de los libros recomendados, y ubicamos muchos otros, así que se ve que está bien curada. 25 Must Reads For Creatives

¿Qué estrategias de colaboración con cliente/estudio aplicas para mejorar el resultado final de un proyecto creativo?